Negligencias

Hay un dicho muy sabio que dice... los abogados, cuando se equivocan, van a ver sus errores a la cárcel; los periodistas, cuando se equivocan, publican sus errores; y los médicos, cuando se equivocan, van a ver sus errores al cementerio.
El día de ayer fue un día de negligencias. Una mujer en La Calera, después de siete años de haber sido intervenida, se dio cuenta que tenía en su pelvis una tijera quirúrgica que le estaba generando serias molestias para desplazarse.
Después, despertamos con la noticia de una mujer, como millones en el mundo, que fue a dar a luz. Pero el resultado fue desatrozo: ella y su guaguita murieron. Además, con el correr de las horas se supo que el médico tratante tenía un "prontuario médico" bastante lamentable.
¿Se puede perdonar una negligencia médica? ¿Pueden los médicos equivocarse en su diagnóstico o tratamiento?
Seguramente la respuesta a estas preguntas será que no, ya que como dije al comienzo del texto, lo más probable es que esos errores terminen con uno en el cementerio.
Entonces, ¿qué se puede hacer?... considerando que los médicos se seguirán equivocando, como todo ser humano.
Una de las soluciones posibles es que aquellos facultativos que caigan en este tipo de situaciones, sean castigados por sus pares, es decir el Colegio Médico, de manera que no puedan seguir ejerciendo esta profesión... Pero, ¿será esa la solución?Un dato para la causa.
El año pasado, una mujer que quería verse más bella decidió sacarse esa molesta grasa que hace ver rollos en la cintura. El resultado... está en el cementerio. Pero el dato es que la clínica donde se realizó la intervención no reunía las medidas mínimas para poder funcionar y el médico era ecuatoriano, sin sus papeles al día.
La doble muerte de ayer se produjo en una clínica que no contaba con UCI, por lo que ante cualquier complicación, la paciente debía ser trasladada hasta otro centro asistencial, cosa que nunca sucedió.
Entonces, concluyo, que no sólo existe la responsabilidad del médico, también está la responsabilidad del paciente que es libre de escoger dónde atenderse, y de conseguir toda la información necesaria antes de tomar una decisión.
De seguro, muchos dirán que no todo el mundo tiene la posibilidad de escoger, ya que los recursos son escasos y hay que adecuarse al "es lo que hay". pero hay que considerar que la mayotía de las negligencias médicas se da en el sector privado, y no en el público como se pudiese pensar.
El tema da para mucho. De seguro este tipo de situaciones seguirán pasando y es obligación de los legisladores, gobierno y ciudadanos buscar la fórmula para evitarlos. Por lo pronto, existen indicaciones a la ley de clínicas privadas que data desde hace más de 20 años y donde no se exige servicios de tratamientos o cuidados intensivos para abrir unos de estos establecimientos asistenciales. Quizás, por acá se puede iniciar una solución a este grave problema.



















